domingo, 26 de diciembre de 2010

El dia de Navidad mas feliz de mi vida, ayudando a indigentes en la calle



Ayer fue el dia de navidad mas feliz de mi vida en los 46 años que tengo y tambien fue un dia muy feliz para uno de mis hijos, Nacho, de 13 años. Mi hijo Nacho y yo salimos juntos por la noche, no a discotecas ni nada parecido sino a celebrar la navidad de una forma que jamas habia hecho anteriormente y que en realidad es el fundamento mismo y sentido verdadero de la navidad.

A las 10 de la noche buscamos todos los termos que habia por casa y los llenamos de caldo muy caliente, tambien metidos en un carrito de la compra galletas, polvorones, leche etc.

Fuimos a la zona centro de Madrid y aparcamos muy cerca de La Plaza De España, buscamos a gente que vive en la calle y de la que nadie se preocupa nunca, ni siquiera en Navidad, el primer contaco fue el la Plaza Del Carmen donde a un chico joven y muy delgado con evidentes signos de hipotermia le ofrecimos un vaso de caldo calentito, su respuesta fue " no tengo dinero ", ni siquiera se le pasaba por la cabeza que alguien le diera algo desinteresadamente sin pedirlo.

Acepto entusiasmado la invitacion y le servimos su vaso de caldo, le dimos unos polvorones, unos cigarros y le preguntamos si queria alguna cosa mas, nos dijo que no y mientras se bebia el caldo agradecio nuestra atencion hasta el punto de emocionarme y que mi hijo estuviera a punto de saltarle las lagrimas, fue un momento precioso por que nos llamo "hermanos" y se notaba que le salia del alma.

Realmente nunca en mi vida me senti tan cerca de Dios como el dia de navidad de ayer.

Otro chico joven nos pidio un caldo al ver que lo estabamos dando a su compañero y tras un rato tirando de nuestro carrito continuamos Gran Via abajo hasta el metro de Cibeles, donde habia un grupo de seis indigentes durmiendo en el pasadizo, tambien los surtimos de caldo, leche, galletas, polvorones y algun cigarro.

Tambien cuando nos ibamos les dabamos 1 euro a cada uno incluidos los anteriores de la plazA del carmen , debo decir que los euros salieron de las huchas de mis 4 hijos que voluntariamente decidieron colaborar.

Cuando nos ibamos les preguntabamos donde podia haber mas gente durmiendo en la calle y nos daban indicaciones, cada vez nos alejabamos mas y mas de donde habiamos aparcado el coche, andamos y andamos mientras seguiamos repartiendo unos pocos alimentos, pero sobre todo creo que los indigentes valoraban mas el hecho de que alguien se preocupara de ellos.

No se si pensaron que mi hijo y yo perteneciamos a alguna organizacion religiosa por que casi todos en algun momento de la conversacion que teniamos mientras se tomaban el caldito caliente mencionaban a Dios.

Mientras caminabamos, mi hijo y yo hablabamos sobre esto y concluimos que era muy posible que pensaran que eramos religiosos, lo que evidencia que probablemente los unicos que ayudan a estas personas son los que tienen convicciones cristianas verdaderas en lo referente a ayudar a los pobres.

Pero, tambien llegamos a la conclusion de que si bien dicen que Dios esta en todas partes, nunca habia notado su presencia de una manera tan intensa como estando al lado de los mas necesitados.

Pensamos que precisamente aquellos con los que Dios ha sido menos generoso eran quienes mas lo tenian presente en sus vidas, no puede ser casualidad. En muchas ocasiones he ayudado a gente "normal" en situaciones complicadas y me han dado las gracias de manera mas o menos expresiva segun os casos, pero jamas mencionaban a Dios.

No soy ni me considero un cristiano ejemplar, de hecho diria que en el aspecto formal de la iglesia catolica seria un mal catolico, apenas voy a misa salvo a bodas , bautizos y entierros aunque en los ultimos años he ido un poco mas por que mis hijos estudian en un clogegio religioso, aunque debo reconocer que estando en misa deseaba que se acabara cuando antes por que me aburria, normal, no estaba escuchando la doctrina de cristo sino a un hombre, a un cura que con un tono monocorde leia o hablaba de lo que cristo dijo mientras yo tenia la sensacion de estar asistiendo a un ritual o a una obra de teatro.

Sin embargo, el dia anterior, en Nochebuena fui a misa del gallo, creo que fue la primera y unica vez en mi vida, y no se si por obra divina o por que la crisis ha agudizado mi ya innata tendencia a la solidaridad con los mas desfavorecidos, el caso es que cuando llego la hora de rogar a Dios lo hicimos por los creyentes, por los no creyentes, por los que sufren, por los drogadictos, por los que no tienen familia y por un largo etc que definen a la perfeccion a los indigentes que viven en la calle.

No es mi intencion con este post hacer publicidad de la iglesia, ni pretendo concienciar a nadie, es mas, le doy igual o superior valor a quienes hagan el bien y ayuden a los mas necesitados si lo hacen por razones de conciencia que nada tengan que ver con la religion, estan mucho mas cerca de Dios que otros que no faltan a misa ni un solo domingo o fiesta de guardar y luego viven una vida egoista sin llevar a la practica las enseñanzas de Jesus verdaderamente importantes como la ayuda a los necesitados.

Por ultimo decir que hoy me he levantado con unas agujetas enormes y me duele todo el cuerpo, pero hacia mucho tiempo que no me levantaba tan feliz como hoy, sin duda los que viven en la calle, los indigentes me han dado a mi mucho mas de lo que yo les he dado a ellos.

Tanto mi hijo como yo nos hemos comprometido a repetir esto tantas veces como podamos durante todo el año, os aconsejo que probeis a hacerlo un dia, os puedo garantizar que muy pocas veces os sentireis tan bien.
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